-Dani yo...
-Me da igual. He venido solo por la cámara de fotos.
-Ya pero déjame que te explique, que yo...
-Que me da igual, Martina. La cámara por favor.- Miré a Martina ir a por la cámara con la cabeza agachada, estaba avergonzada, y no me extraña. Seguidamente miré a Jesús, que no sabía donde meterse. Aún así no dije nada, al fin y al cabo ella ya era mayorcita ¿quién era yo para meterme en su vida? Ah, si, espera: su hermano. Me había enfadado, mucho. Demasiado quizás. Pero no dije nada. Me dio la cámara y me fui. Ni siquiera miré a Malú, no me hacía ninguna gracia que me viera con aquella cara de amargado que tenía en ese momento.
Llegamos a nuestra habitación y solo me tumbé en la cama boca abajo. Escondí la cabeza bajo la almohada. Ya ni fotos con la mujer más preciosa del mundo me apetecían. Me había quitado las ganas de todo. Joder, que es Jesús... Es como si se liara con su primo, igual. En fin, yo y mi mal humor nos metimos en la cama para desconectar del mundo por un rato, aunque fuera, pero aquello no duró mucho. Por suerte para mi llegó Malú, animándome solo con el echo de tener ganas de aguantarme aún estando con humor de perros. Se agachó frente a la cama y estuvo un rato mirándome a los ojos. Por un minuto, o muchos, no se exactamente cuanto, perdí por completo la noción del tiempo. Dejó de importar absolutamente todo, solo estábamos ella y yo, mirándonos como dos embobados, o por lo menos yo a ella claro. Acarició mi mejilla y sonrió. En ese momento lo único que pensé fue "¿Qué quiere? ¿Que me enamore más?". Consiguió sacarme una sonrisa, tan solo con la suya. Poderosa ¿eh?
-¿Me haces un sitio aquí?- me dijo aún con su mano en mi cara.
-Cómo no, un sitio para la señorita.- Sonreí y me eché un poco al otro lado para que pudiera ponerse ella. Se tumbó frente a mi y se acercó hasta que estuvimos a apenas dos escasos centímetros. Quise besarla, pero se me adelantó y comenzó a hablar.
-No tienes que ponerte así cada vez que veas a tu hermana con un chico, Dani.
-Ah ¿que la tendré que ver más veces?- reímos- No es por nada Malú, pero no es una vista muy agradable- reí- Además, no es por eso... Es porque Jesús y su familia son amigos de nuestra familia desde hace muchísimo tiempo... Nuestros padres se conocían ya incluso antes de que yo naciera, así que imagínate si hace años... Es como si fueran primos, tal cual. Y dime ¿tu te liarías con tu primo?- En ese momento su risa inundó la habitación. Se reía a carcajadas sin parar. Pero ¿que le hacía tanta gracia? A pesar de no entender si se reía de mi o de que, inevitablemente me empecé a reír también, porque no hay risa más contagiosa que la suya, al menos para mi.
-Dani, son niños, no le des tanta importancia hombre.- siguió riendo- Además, malo será que se casen ¿no? O que tengan hijos, o cualquier cosa así... Solo son críos bobo, te emparanoyas demasiado.
-¿Tu crees?
-Claro que si idiota. ¿O es que tu no te liabas con nadie a su edad?- Pues si, tenía razón. Yo no era el mejor ejemplo a seguir, está claro. Creo que en ese momento me comporté como un padre y no como un hermano... Se supone que yo se lo que pasa a su edad, se supone que yo también hacía tonterías (que en mi caso no eran pocas), y como tenía razón, no me quedaba más remedio que pedirle perdón a mi hermana por haberme puesto así. Pero ¿que le voy a hacer? Creo que el papel de padre se me fue pegando con los años...
-Tienes razón cariño.- sonreí- Luego hablaré con ella.
-Pues claro que la tengo ¿qué pensabas?- me guiñó el ojo
Seguidamente se acercó aún más para besarme, ahora si.
Nuestros labios se juntaron poco a poco y nos fundimos en un largo beso en el que una vez más había dejado de existir todo. Es increíble como solo ella conseguía que me olvidara de todo, que entrara en razón... pero sobretodo que si algo me sucedía, dejase de existir todo miedo por completo. No todas las personas consiguen eso, no. Ella es especial, diferente. Brilla con luz propia y hace que todos brillemos a su lado. Te mira y te atrapa en sus ojos. Y cuando sonríe, imitas su sonrisa inconscientemente, pero nadie la supera. Solo ella, que cada vez que sonríe es mejor que la anterior, al menos a mis ojos. Su risa es la música que se graba en mis oídos y ya no se va, que si en algún momento ella no está, estoy seguro de que su risa retumba en mi mente, recordándomela a ella y haciendo que sonría como un idiota enamorado. Y ya no hablemos de su piel. Esa piel suave que te tienta a acariciarla sin parar, una y otra vez. A despertarse por las mañanas y acariciar sus tatuajes, contar sus lunares... Esos si que son buenos días. Su desparpajo; su forma de hablarte en cada momento; su dulzura; su forma de sentarse, de mirar; sus constantes movimientos de manos con los que se expresa; sus caras... Cosas que la hacen única, preciosa, perfecta y adorable. Que te incitan a quererla, sea como sea.
Ahora decidme ¿de cuántas personas podremos decir lo mismo? Yo, si os soy sincero, creo que no podremos decir nunca nada igual sobre nadie, nunca.
Serían ya las 12 de la noche, más o menos, cuando decidimos salir a dar un paseo bajo las estrellas. Era una noche despejada, sin ninguna nube que tapara aquel cielo casi negro con millones de puntitos amarillos. Salimos al jardín trasero del hotel y fuimos cogidos de la mano hasta una zona un poco más alejada de la gente. A pesar de la oscuridad aún se distinguía bien por la tenue pero eficaz luz de las farolas, por lo que no nos podíamos arriesgar. Había un sitio que, si no me equivoco, estaría destinado a las parejas, ya que era un sitio rodeado de un seto gigante, con una puertecita que estaría allí de adorno, porque cerrar no cerraba. Muchas flores y un pequeño montículo de hierba para sentarse o incluso tumbarse. Era perfecto, porque allí tumbados nadie nos podría ver desde ningún otro sitio y podríamos contemplar las estrellas sin inconveniente alguno.
Estaba siendo todo tan perfecto que hasta parecía mentira.
No sé deciros exactamente cuanto tiempo estuvimos allí, ya que como sabéis, el tiempo y yo no congeniamos cuando está allí Malú. Sé que después de mucho tiempo con su cabeza en mi hombro, mirando las estrellas y robándole algún que otro beso, recibí un whats app de Martina, pidiéndome que fuera a su habitación.
-Malú, voy a ir a hablar con Martina ¿vale?
No sé deciros exactamente cuanto tiempo estuvimos allí, ya que como sabéis, el tiempo y yo no congeniamos cuando está allí Malú. Sé que después de mucho tiempo con su cabeza en mi hombro, mirando las estrellas y robándole algún que otro beso, recibí un whats app de Martina, pidiéndome que fuera a su habitación.
-Malú, voy a ir a hablar con Martina ¿vale?
-Vale cielo, voy contigo y ya me quedo en la habitación.- La ayudé a levantarse, cogí su cintura y la acerqué más a mi hasta juntar nuestros labios.-Te quiero.
-Yo te quiero más.- Le dije volviéndola a besar.
Rodeé su cuello con mi brazo y caminamos así hasta llegar a la habitación. Le di las buenas noches, por si cuando llegaba ya estaba dormida y fui a la habitación de Martina. Cuando llegué la vi tumbada de espaldas a la puerta.
-Gracias por venir Dani...- dijo con la voz entrecortada. Estaba llorando. Me senté en el suelo para mirar sus ojos y acaricié su pelo.
-¿Que pasa Martina?
-Lo hice todo mal Dani...todo...
-¿Qué es lo que hiciste mal?
-Todo Dani, me fallé a mi misma, te fallé a ti y le fallé a... A alguien...- Al decir esto último noté que algo más pasaba, pero no quise preguntar porque supuse que no era asunto mío. Mi hermana con estos temas hablaba cuando ella lo consideraba, así que me tocaba esperar hasta que se decidiera a contarlo.
-A mi no me fallaste Martinita... creo que saqué las cosas de quicio, nada más.- le sonreí
-Gracias. Gracias por estar aquí, por cuidarme tanto...
-Eres mi hermana pequeña, no me queda más remedio.- bromeé- A ver, que tu tan sentimental no es bueno. ¿Que más pasa?
-Quiero volver a Madrid cuanto antes...
-¿Y eso? Pensé que querrías quedar con Sara y Mónica- nuestras primas- ¿Por qué quieres irte?
-Si... Quería quedar con ellas pero tengo que irme... Ha pasado algo y... es que no te lo puedo contar...
-No te preocupes, ya me lo contarás... Bueno pues, mañana por la mañana nos vamos ¿de acuerdo?
-¿Qué? Ah no, no. Malú y tu os quedáis Dani, no seas tonto. Te he llamado para decírtelo y que mañana no te asustaras si no me ves... Me voy en bus mañana a las 9. Ya cuando vengas pues nos vemos en casa.- sonrió. Pero ¿que le pasaba? ¿Por qué tenía tantas ganas de irse? Y tanta prisa, porque mañana mismo es como... como muy pronto ¿no? Pero bueno, si algo está claro es que a mi hermana a cabezota no le gana nadie, así que no tenía más remedio que, o ir con ella o dejarla ir.
-Ten muchísimo cuidado, y tan pronto llegues vas a junto Esteban y le dices que me avise. Me llamas cada noche hasta que yo vuelva y no te metas en líos eh.
-No hermanito, de verdad, estaré bien. Te quiero.- Dijo seguido de un fuerte abrazo.- Y ahora vete tonto, que tengo que dormir.- Me echó la lengua, sonreí y caminé hacia la puerta.
-¿Vendrás a despedirte mañana?
-Si, seré tu despertador.- sonrió
Volví a mi habitación, ya nervioso desde temprano. No puedo olvidarme de llamar a Teresa y a Estaban para que me la vigilen el mayor tiempo posible. No por nada en especial, sino por si le pasa algo, que más vale que no...
Entré en la habitación y Malú estaba en la terraza. Me acerqué allí y estaba en la tumbona, ya dormida claro. Hice lo que pude por cogerla en brazos sin que se despertara y la llevé a la cama. Luego me acosté a su lado, abracé su espalda y cerré los ojos.
-Te eché de menos, idiota.- Me dijo, haciendo que una sonrisa se dibujara en mi rostro aún con los ojos cerrados.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno, este capítulo quiero dedicárselo hoy a mi Marinita. Una vez más, muchísimas felicidades. Espero que los disfrutes a pesar de todo porque te lo mereces. Agradecerte que a día de hoy aún me leeas, porque son casi tres meses (largos) en los que como te dije ya he tenido que aguantar tus tonterías, tus malas ideas... Pero lo que me has echo reír tu, eso no lo consiguen todos. Me repito cuando te digo que espero que pases los 15,16,17...etc añitos a mi lado, que no cambies. Aquí mi pequeño regalo, homenaje, lo que quieras ;) Con esto te digo que te quiero mucho idiota <3
// Para los despistados, ya podéis leer el primer capítulo de la 2ª temporada (1ª novela) aquí: enamorandoamalu.blogspot.com.es y recordad que mañana os publico el segundo :)
-Yo te quiero más.- Le dije volviéndola a besar.
Rodeé su cuello con mi brazo y caminamos así hasta llegar a la habitación. Le di las buenas noches, por si cuando llegaba ya estaba dormida y fui a la habitación de Martina. Cuando llegué la vi tumbada de espaldas a la puerta.
-Gracias por venir Dani...- dijo con la voz entrecortada. Estaba llorando. Me senté en el suelo para mirar sus ojos y acaricié su pelo.
-¿Que pasa Martina?
-Lo hice todo mal Dani...todo...
-¿Qué es lo que hiciste mal?
-Todo Dani, me fallé a mi misma, te fallé a ti y le fallé a... A alguien...- Al decir esto último noté que algo más pasaba, pero no quise preguntar porque supuse que no era asunto mío. Mi hermana con estos temas hablaba cuando ella lo consideraba, así que me tocaba esperar hasta que se decidiera a contarlo.
-A mi no me fallaste Martinita... creo que saqué las cosas de quicio, nada más.- le sonreí
-Gracias. Gracias por estar aquí, por cuidarme tanto...
-Eres mi hermana pequeña, no me queda más remedio.- bromeé- A ver, que tu tan sentimental no es bueno. ¿Que más pasa?
-Quiero volver a Madrid cuanto antes...
-¿Y eso? Pensé que querrías quedar con Sara y Mónica- nuestras primas- ¿Por qué quieres irte?
-Si... Quería quedar con ellas pero tengo que irme... Ha pasado algo y... es que no te lo puedo contar...
-No te preocupes, ya me lo contarás... Bueno pues, mañana por la mañana nos vamos ¿de acuerdo?
-¿Qué? Ah no, no. Malú y tu os quedáis Dani, no seas tonto. Te he llamado para decírtelo y que mañana no te asustaras si no me ves... Me voy en bus mañana a las 9. Ya cuando vengas pues nos vemos en casa.- sonrió. Pero ¿que le pasaba? ¿Por qué tenía tantas ganas de irse? Y tanta prisa, porque mañana mismo es como... como muy pronto ¿no? Pero bueno, si algo está claro es que a mi hermana a cabezota no le gana nadie, así que no tenía más remedio que, o ir con ella o dejarla ir.
-Ten muchísimo cuidado, y tan pronto llegues vas a junto Esteban y le dices que me avise. Me llamas cada noche hasta que yo vuelva y no te metas en líos eh.
-No hermanito, de verdad, estaré bien. Te quiero.- Dijo seguido de un fuerte abrazo.- Y ahora vete tonto, que tengo que dormir.- Me echó la lengua, sonreí y caminé hacia la puerta.
-¿Vendrás a despedirte mañana?
-Si, seré tu despertador.- sonrió
Volví a mi habitación, ya nervioso desde temprano. No puedo olvidarme de llamar a Teresa y a Estaban para que me la vigilen el mayor tiempo posible. No por nada en especial, sino por si le pasa algo, que más vale que no...
Entré en la habitación y Malú estaba en la terraza. Me acerqué allí y estaba en la tumbona, ya dormida claro. Hice lo que pude por cogerla en brazos sin que se despertara y la llevé a la cama. Luego me acosté a su lado, abracé su espalda y cerré los ojos.
-Te eché de menos, idiota.- Me dijo, haciendo que una sonrisa se dibujara en mi rostro aún con los ojos cerrados.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno, este capítulo quiero dedicárselo hoy a mi Marinita. Una vez más, muchísimas felicidades. Espero que los disfrutes a pesar de todo porque te lo mereces. Agradecerte que a día de hoy aún me leeas, porque son casi tres meses (largos) en los que como te dije ya he tenido que aguantar tus tonterías, tus malas ideas... Pero lo que me has echo reír tu, eso no lo consiguen todos. Me repito cuando te digo que espero que pases los 15,16,17...etc añitos a mi lado, que no cambies. Aquí mi pequeño regalo, homenaje, lo que quieras ;) Con esto te digo que te quiero mucho idiota <3
// Para los despistados, ya podéis leer el primer capítulo de la 2ª temporada (1ª novela) aquí: enamorandoamalu.blogspot.com.es y recordad que mañana os publico el segundo :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario