domingo, 11 de mayo de 2014

- 20 - QUÉ ME IMPORTA... SI TE QUIERO QUÉ ME IMPORTA

Al rato de haberse ido las niñas Malú salió de la cocina, algo molesta por haberla encerrado allí. 

-Dani ¿se puede saber por qué no me dejabas salir de la cocina, ni hacer ruido ni nada? ¿Me escondes de tu hermana como al principio o qué?
-No Malú, no es eso. Martina trajo a Aurora, su mejor amiga y la hija del dueño de la revista que te sacó las fotos. ¿En serio crees que quiero ocultarte? Solo lo hice por ti, porque Aurora es muy buena niña, pero no puede saberlo todavía... 
-Ai, no sabía que era eso... Lo siento mucho cariño. Pero entiende que si vienes de repente y me dices que no haga ruido ni nada... Yo al escuchar la puerta pensé que había venido solo Martina... 
-No pasa nada.- la besé- Martina me dijo que ella pensó que estaríamos en tu casa, por lo que la culpa fue mía por insistirte en venir aquí.
-¿Y qué has echo con ellas?-rió
-Le he dado a Martina las llaves del estudio para que se queden allí. Y ya le avisé que si quiere venir mañana a desayunar que me avise antes.- reímos- Bueno qué, ¿está ya esa ensalada? Me muero de hambre.
-Si bobo, ya está lista, espera.- Mientras ella iba a buscar la comida yo empecé a poner la mesa.  
-Ya está todo.- Dije elevando la voz para que me escuchara desde allí. Cuando vino con todo, cogí un par de cosas para ayudarla y por fin nos sentamos a cenar.
-Es la primera vez que cocino para ti.- sonrió y después yo
-Espero que no sea la última.- reí

Comimos sin mucha conversación. Me dijo que esta semana la tendría casi libre y estuvimos hablando de irnos unos días a la playa, o por ahí a tomar el aire. Cuando acabamos los dos recogimos los platos y los llevamos a la cocina. 

-Postre hay ¿no?- dije con una sonrisa pícara
-Mmm... Creo que no pero podemos ir a comprar.- rió
-No, no... Mejor tu serás mi postre.

Tras esta frase unimos nuestros labios una vez más. La cogí en brazos y la subí a la encimera, que por suerte estaba vacía. Beso tras beso iba olvidándolo todo, centrándome únicamente en ella. 
Trasladamos nuestra pasión a la habitación mientras nos deshacíamos de toda nuestra ropa. Me empujó hacia la cama y se puso sobre mi, recorriendo con sus labios mis mejillas, bajando por mi cuello y acabando en mi ombligo. La levanté para volver a su boca y perderme, una vez más en sus labios...  De repente un teléfono nos sobresaltó. Desde luego la gente es muy oportuna... 
Eran las 2 de la mañana y me llamaba Teresa. 

-Dani, soy Teresa. Siento haberte despertado... Ha pasado algo. 
-Tranquila... no dormía. ¿No puede esperar a mañana? 
-No Dani, tienes que venir al parque que está al lado de la revista. Tu hermana y Aurora están aquí conmigo.- Al escuchar que se trataba de mi hermana el corazón se me encogió. Me quedé descolocado, sin saber en absoluto qué hacer.- ¿Sigues ahí? 
-Si... Si... Sigo aquí... Voy enseguida.- Y colgué, sin más. Malú me miraba sin entender nada. Mi cara de preocupación lo decía todo. 
-¿Quién era? ¿Qué ha pasado?- dijo preocupada
-Era Teresa...- su cara cambió- Tengo que ir al parque que está al lado de la revista. Creo que ha pasado algo con mi hermana y Aurora. 
-Joder... Espera que me vista y te acompaño.
-¿Qué dices Malú? ¿Quieres que te vean Aurora y Teresa? 
-Ya... tienes razón pero...
-Pero nada, cariño. Tu quédate aquí que ahora mismo vengo.- Besé su frente y empecé a vestirme. 
-Dani...
-¿Si? 
-Que no tardes, por favor... 
-No lo haré.- le sonreí y finalmente me fui. 

La revista quedaba algo lejos así que tuve que coger el coche para llegar lo antes posible. 
Cuando llegué, Teresa estaba al lado de las dos niñas. Aurora estaba tumbada en el césped y mi hermana le acariciaba el pelo. Si os soy sincero, en un primer momento si no supiera que son mejores amigas hubiera pensado que estaban juntas. Ya sabéis, como pareja quiero decir. 
Aparqué el coche y fui corriendo hacia ellas. 

-¿Qué ha pasado?
-No lo sabemos.- dijo Teresa- Martina dice que paseaban por el parque cuando Aurora se desmayó. Me llamó a mi porque sabe que yo estos días me estoy quedando hasta tarde en la revista y bueno... que estaba más cerca.
-Martina, ¿se puede saber qué hacíais paseando por el parque a las tantas de la madrugada? ¿Te das cuenta de que podrían pasar miles de cosas a estas horas?- Estaba furioso con mi hermana. Ella no era así, era de las que solo salían por la noche en fiestas, pero nada más, no con todo el barrio vacío. Es como si de repente algo en ella hubiera cambiado para peor y ya no razonara lo que hacía. Esto no me gustaba nada. 
-Lo siento Dani, de verdad...- dijo arrepentida.
-Bueno, mira, ya se lo que vamos a hacer. Os voy a llevar al estudio y te vas a quedar con ella hasta que recupere el conocimiento. Le pones paños de agua fría o le tiras cubos, lo que quieras pero que se despierte. Y nada más esté despierta me llamas y si por la mañana no se despertó la llevamos al hospital.- Mi hermana asintió pero Teresa no estaba tan de acuerdo como ella. 
-Joder Dani ¿cómo las vas a llevar al estudio?
-¿Y qué quieres que haga con ella si no, Teresa?
-Pues que la lleves a tu casa, es que pareces tonto. 
-Si no la llevo es por algo, va a ser mejor que no te metas. 
-No me jodas Daniel, es la hija de mi jefe, por favor. 
-Pues nada, si te parece vamos ahora a avisarle a tu jefe de que su hija está inconsciente porque mi hermana y ella salieron a dar una vuelta por el parque a las dos de la mañana. ¿Eso te gusta más?- negó con la cabeza- Pues entonces ya me dirás...
-Me la llevo a mi casa.- Dijo después de un rato reflexionando.
-¿Estás segura? ¿Y qué le vas a decir cuando se despierte? 
-Pues la verdad ¿qué quieres que le diga? 
-Bueno, si tu estás de acuerdo...
-Chicos, no. Aurora viene al estudio conmigo y mañana si hay que decirle algo a su padre, seré yo quien se lo diga.- dio por fin mi hermana, dejándonos boquiabiertos a Teresa y a mi por su repentina participación en la conversación. 
-Martina gana, Teresa. Lo siento. 
-Más os vale saber lo que hacéis...- dijo Teresa y, tras este comentario se fue. 
-Bueno, venga, vamos que os llevo al estudio.- Cogí a Aurora en brazos y la subí al coche. Cuando llegamos al estudio la puse sobre la cama y la tapamos como pudimos.- Por favor Martina, avísame pase lo que pase. Yo voy a casa a buscar a Malú y te aviso cuando sepa que es lo que vamos a hacer. 
-Vale... Y en serio, no te preocupes, estará bien.
-Eso espero...

Me despedí de mi hermana y volví a coger el coche para ir a casa. 
Cuando llegué Malú se había quedado dormida. Me daba muchísima pena despertarla, por lo que preferí mandarle un mensaje a mi hermana diciéndole que había un ligero cambio de planes. 
Al final me decidí por llamar a Teresa y decirle que fuera al hospital, que llevaríamos a Aurora allí. Sin hacer ruido volví a salir de casa, a coger mi coche y me dirigí al estudio.  
Volví a meter a la niña en el coche y fuimos hasta el hospital. 
Cuando llegamos Teresa ya estaba allí. Hablamos con las enfermeras y como una de ellas era amiga de Teresa hizo una excepción y metió a Aurora en una habitación sin necesidad de tener que llamar a sus padres hasta saber lo que le pasaba. 
Ahora solo quedaba que nos dijeran que es lo que le pasaba y ojalá no fuera nada...

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