martes, 8 de julio de 2014

- 29 - YO COMO TÚ, TÚ COMO YO

-Dani, arriba. Pierdes el avión hermanito. ¡Dani!
-Martina, por favor. Habla bajito y no saltes sobre mi cama.- le pedí a mi hermana, que estaba haciendo que mi cabeza estallara. Si, tenía una resaca que me estaba matando. 
-Eres un vago Dani. En serio, no bebiste tanto.- reía- ¡Levanta de una vez hombre!
-Dios niña ¿pero tu sabes que hora es? ¡Pero si casi me acabo de acostar!
-Lo se, lo se. Pero por si no te acuerdas tu avión sale a las seis y media. 
-Dios, el avión...- Puse mis manos sobre la cara y luego me levanté despacio.- Dime que tengo la maleta hecha, por favor...
-Si, la hicimos ayer ¿no te acuerdas?- reía sin parar. Al parecer estaba disfrutando con esto.- Malú está desayunando, vístete porque os vais ya. 
-¿Pero como va a estar desayunando a estas horas? Esta mujer quiere que le de algo.
-Oye, eres un cascarrabias ¿lo sabías? Anda, vístete ya.

Martina se fue de mi habitación y yo volví a mirar la hora, por si había mirado mal, que era un poquito probable... Pero no, eran las cinco de la mañana. Estaba de muy mal humor. Demasiado malo. Apenas habíamos llegado a casa a las tres, después de beber y no poco. Esto era un broma de las enormes. 
Cuando acabé de vestirme cogí mis maletas y salí al salón. Malú comía tostadas con una  gran sonrisa y había varias cosas que yo no entendía. La primera, ¿por qué desayunaba a las cinco de la mañana? Y la segunda, ¿por qué estaba de buen humor a estas horas? Desde luego, es de lo que no hay...

-Buenos días mi vida. ¿Como has dormido?- sonrió
-¡Cuidado Malú! ¡No te acerques mucho que igual te muerde!- gritaba mi hermana desde la cocina. 
-Pero mírala a ella que graciosa.- contesté lanzándole una mirada asesina. A Malú no le contesté, solo le sonreí y besé sus labios. 
-¿Estás listo? 
-Si.- asentí
-Bueno, pues nos vamos ya. 
-Cariño, esto... ¿El avión no sale a las seis y media? 
-Si Dani, las seis y media son dentro de media hora. 
-Pero...- volví a mirar el reloj y efectivamente, ya eran las seis. Ahí hubo una hora que no se si me dormí o me estaban vacilando, pero al parecer me la perdí. Las dos reían a carcajadas y yo no entendía nada, pero tampoco me molesté en preguntar.- Bueno... vamos.- cogimos las maletas y bajamos al coche. Malú se puso al volante y yo me quedé atrás con mi hermana. 
-¿Me vas a echar mucho de menos?- me dijo Martina con voz de niña pequeña.
-¿Yo? ¿Que dices? ¿Echar de menos a alguien que salta sobre mi cama y me grita sabiendo que tengo resaca? ¡Ni loco!
-¡Oye!- dijo a la vez que me daba un puñetazo en el hombro
-¿No te cansas de pegarme? Eres una pesada...- protesté
-Niños, no os peleeis.- soltó Malú actuando de madre, con lo que los tres empezamos a reírnos a carcajadas. 

Llegamos al aeropuerto y ya no había vuelta atrás, nos íbamos a México. 
Fuimos a embarcar y después nos sentamos en las sillas mas apartadas que encontramos. No nos podíamos olvidar que Malú era una cantante famosa y los fans solían venir hacia ella... Era un dato importante. 
Llamaron anunciando nuestro vuelo y tocaba despedirse de Martina. Esto era lo peor de todo. Yo odio las despedidas con todo mi ser y mucho más tratándose de mi hermana. 

-Prométeme que te vas a cuidar, que me vas a llamar cada día y que no harás nada malo, raro o nada en general. 
-Te lo prometo Dani.- reímos- Ahora venga, vete ya que vas a perder el avión bobo.- La abracé con fuerza y besé su mejilla. Luego Malú se despidió de ella y nos fuimos.

Cuando por fin nos sentamos en nuestros respectivos asientos quise aprovechar para leer un libro, peto Malú no lo veía de la misma manera.
Cada dos minutos suspiraba, si veía que no le hacía caso me daba dos palmadas en la pierna y si aún con eso no le prestaba atención besaba mi cuello o mordía mi oreja.
Se levantó del asiento mirándome fijamente y me hizo un gesto de que la siguiera. Se dirigió al baño. Lo primero que pensé fue 'esta mujer está loca'. Aún así sonreí pícaramente y la seguí. 
Entré al pequeño cubículo que llamaban baño y me esperaba allí, no muy lejos de la puerta como es de deducir. 
No nos dijimos nada, simplemente nos acercamos el uno al otro lo más que pudimos y juntamos nuestros labios. Poco a poco nuestra respiración se aceleraba hasta que en segundos casi dejamos de respirar por completo. 

-Oigan, ¿podrían dejarme pasar?- dijo una voz femenina detrás de la puerta. Mierda ¿y ahora qué?
-Joder Dani ¿qué hacemos?- dijo Malú en un susurro. Pensé un momento hasta que di con la solución, solo esperaba que funcionara.
-Toma, ponte mi sudadera con la capucha y sal con la cabeza agachada ¿vale?- me hizo caso y se la puso. Me besó y salió mirando al suelo.
-Disculpe.- le dije a la señora que sonreía, sin cortarse a penas.

Volví a los asientos y Malú reía sin control, con lo que no pude evitar reírme yo también.

-Empezamos con fuerza el viajecito eh.- dije gracioso
-Conmigo no te aburrirás chato.- me guiñó un ojo

Apoyó su cabeza en mi hombro y al poco rato se quedó dormida. Yo tampoco tardé mucho en hacerlo. 

(...)
Me desperté cuando anunciaban el aterrizaje. Me sentía como si un camión me hubiera atropellado. Dormir sentado no era una de las cosas que más me gustaban, la verdad. 
En cambio, a Malú parecía que eso no le había afectado en absoluto. Se la veía feliz, descansada y muy animada, me encantaba verla así. 
Bajamos del avión y ella se adelantó para que no nos vieran juntos. Como es lógico no podíamos dejar que la gente comentara sobre quien era yo y qué hacía con ella... 
Esperé un rato y fui a coger un taxi para que me llevara al hotel, que por suerte no estaba lejos. 
Cuando llegué lo único que esperaba era poder descansar un rato, coger la cama y quedarme allí por lo que quedaba de día, pero no iba a tener tanta suerte. 
Subí a la habitación y ella me esperaba sentada en la cama, sonriendo sin parar. 

-Ya verás Dani, México te va a encantar.- sonreía- Tenemos muchas cosas que hacer y si las acabamos rápido podemos ir a visitar algunos sitios. Deja tus cosas que te vienes conmigo.- hablaba rápido, casi sin respirar
-Eh, eh, pero yo quiero descansar del viaje cariño. ¿No estás cansada?
-Claro que lo estoy bobo, pero es que tengo muchas cosas que hacer... En primer lugar tengo que ir a visitar a mi productor, luego tengo un par de entrevistas y por la noche una cena. Yo no vengo aquí de vacaciones ¿sabes?
-Vale, vale, lo siento... Es solo que quería que estuviéramos un momento juntos, ya sabes... Pero vamos, que puedo esperar a que acabes de trabajar... No quiero ir contigo Malú, no pinto nada en todo eso. 
-Como quieras Dani. Si prefieres quedarte aquí solo antes que venir conmigo, hazlo. Yo me voy.

Cogió su bolso y se fue, sin más. Odiaba que se hubiera ido así, enfadada. Me sentía imbécil. Pero en parte ¿que voy a hacer yo en reuniones con su productor o en entrevistas sobre sus discos? No, realmente no pintaba nada allí. 
Aproveché para descansar un rato y lo primero que hice fue llamar a Martina para saber si todo iba bien.

-¿Si?
-Martina, soy yo.
-¿Que pasa Dani? ¿Ya me echas de menos o qué? 
-A ti siempre por desgracia.- reí- ¿Va todo bien? 
-Si hermanito, todo va bien. ¿Vas a llamarme a todas horas? Lo digo para decirles a los de la fiesta que hay en casa que bajen la música esta noche...- rió
-Que graciosa eres ¿no? Bueno, mañana te llamo antes de que cojas el avión ¿vale?
-De acuerdo bobo, cuídate.
-Y tu.

Y colgué. La verdad es que aquella conversación por corta que fuera me había venido bien. Mi hermana con nada consigue animarme, aún sin saberlo. 
Como intenté dormir y no pude decidí llamar a Malú para pedirle disculpas. Un tono, dos, tres... Pero no contestaba. Lo intenté una vez más y en esta ocasión me colgó. 
Cogí su agenda de encima de la mesa y vi que tenía previsto para hoy y las horas de cada cosa. 
Estaba a punto de entrar en una entrevista de radio así que si iba rápido me daría tiempo a llegar antes de que se fuera. 
Cogí las llaves de la habitación y una chaqueta y salí de allí. 
Para mi gran suerte había algunos taxis parados en la puerta del hotel así que no tuve que ir andando ni buscar el sitio por mi cuenta. Ahora solo quedaba que saliera de la entrevista y pudiera hablar con ella. 

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