Aquella abrumadora mañana de Enero había conseguido helarme hasta las pestañas.
Salí de mi casa con unas 5 camisetas encima, 2 jerseys y una enorme cazadora. Parecía una auténtica esquimal. El frío me congelaba hasta las ideas, que para colmo ya tenía pocas. Estaba en una época de mi vida, digamos complicada, que ninguno de estos días inundados de niebla y frío conseguían mejorar. No sé cuantas veces habré pedido ayuda incluso a las estrellas durante estos meses. Mi vida había dado un vuelco inesperado del que no sabía como salir, ni tampoco nadie se interesaba en ayudarme.
Hace dos semanas que vivo sola en mi apartamento. Mi reciente marido se ha ido de mi vida; por un tiempo, espero. No sé si pretende volver porque aún no dio señal de vida alguna. Yo, embarazada de 6 meses y sin poder dar concierto alguno, sin poder desahogarme del torbellino que estaba pasando por mi vida. Y reconozco que todo esto me estaba ahogando. Sentía la necesidad de irme de aquí, de viajar a un sitio lejano que me hiciera olvidar todo esto que solo me hacía llorar. Pero no tenía la fuerza necesaria para hacerlo sola y, de nuevo, nadie estaba a mi lado.
Durante estos dos meses llamé a Dani millones de veces. Le rogué que volviera, que hablara conmigo... le pedí perdón tantas veces que creo que hasta eso lo cansó. Y es que la inestabilidad emovional que me invadía poco después de casarnos no era normal. No sabía por qué, pero siempre estaba de mal humor y provocaba con ello su mal estar y, con con el también las discusiones entre ambos. Me iba de casa sin decir a dónde, daba portazos para hacer ver mi prepotencia y gritaba como si no hubiera un mañana. Pero nada explicaba mi comportamiento.
Creo que simplemente el echo de estar con el hombre de mi vida, con tener al lado a una persona que me lo daba todo sin pedirme nada más que simple amor y el echo de que fuera tan bueno conmigo, me provocaba una sensación contraria a la que debería.
Cuando se supone que debería ser la persona más feliz del mundo -teniendo en cuenta que iba a ser madre, cosa que llevaba esperando muchísimo tiempo y además estaba casada con alguien de quien estaba perdidamente enamorada- acababa enfadándome por la más insignificante tontería, haciendo que él, pobrecito mío, se viera en una situación insalvable. Y creo que la culpa de todo la tengo yo, por no estar satisfecha después de haberlo conseguido todo; por haber estropeado la mayor gelicidad que intentaba darme la vida.
Porque a veces pasa, que cuanto más tienes, más rápido lo echas todo a perder. Y a quien más quieres es a quien más daño le vas a hacer.
Y allí estaba, deambulando por la calle a las 7 de la mañana paseando a las perras, camuflando mis lágrimas con aquella niebla espesa que no me dejaba ver ni mis pies.
Otras quinientasmil llamadas en un intento desesperado por encontrar a Dani, por saber si estaba bien, por saber si iba a volver... pero nada. Pasé por su piso, por su estudio, llamé a su hermana, a su cuñada, a sus tías, a su amigo Esteban... pero nadie sabía nada.
¿Pero como podía haber desaparecido sin que nadie supiera nada? ¿Se había ido hace tanto tiempo sin decir nada a nadie? ¿O seguirá aquí escondido, quizás?
Pues no lo sé, pero sinceramente tras estar una mañana más buscando lo imposible, desistí.
Me prometí a mi misma dejar de buscar. Ya sabéis, cuando perdemos algo lo mejor es dejar de buscarlo, y solo entonces lo vamos a encontrar. Así que me mentalicé en olvidarlo. Me prometí a mi misma pasar un tiempo sin él, hasta que él mismo decidiera que ya era hora de volver.
Aunque sin duda, esto no me iba a ser nada fácil.
sábado, 31 de enero de 2015
Hola de nuevo!
Bueno chicos, en primer lugar gracias otra vez por la acogida de las dos novelas. Hace ya un año que empecé a escribir y quiero agradeceros todo el apoyo.
Como dije, voy a subir una serie de relatos de las dos novelas, empezando por esta.
El primero será en este blog, de Dani y Malú. El siguiente de Aurora y Martina y los siguientes de cada uno de ellos y vuelta a empezar. No los subiré todos seguidos y seguramente los separe un largo espacio de tiempo. No serán tan largos como los capítulos e intentaré que tampoco sean muy cortos. Espero que os gusten y gracias por leer!
Como dije, voy a subir una serie de relatos de las dos novelas, empezando por esta.
El primero será en este blog, de Dani y Malú. El siguiente de Aurora y Martina y los siguientes de cada uno de ellos y vuelta a empezar. No los subiré todos seguidos y seguramente los separe un largo espacio de tiempo. No serán tan largos como los capítulos e intentaré que tampoco sean muy cortos. Espero que os gusten y gracias por leer!
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